Cada 20 de febrero se celebra el Día Mundial de la Justicia Social, fecha instituida en 2007 por la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) para promover “el trabajo decente y una agenda de globalización justa centrada en los derechos fundamentales, las oportunidades de empleo, la protección social y el diálogo social constructivo entre gobiernos, empresarios y trabajadores”, según puntualiza la ONU en la página informativa sobre esta fecha. 

Desde hace más de 25 años, la Extensión Social de la UCAB, a través del trabajo de sus unidades, hace letra viva este tema, para lo cual se ha enfocado en articular la relación entre la universidad y las comunidades aledañas para generar transformación y mejoramiento de la calidad de vida de sus habitantes, a través de sus siete líneas de acción: organización comunitaria, asesoría jurídica, educación, promoción de la salud, psicología, asesoría económica y contable y sustentabilidad ambiental.

La reconciliación y la dignificación como claves para la justicia social

Según la profesora Eduvigis Sánchez, directora de Proyección y Relaciones Comunitarias de la UCAB, las iniciativas que la universidad adelanta con este propósito buscan acompañar a los habitantes de los sectores con los que trabaja para fortalecer el tejido social y promover la inclusión.  

«El tema de la justicia social es la dignificación del otro, las relaciones fraternas con el otro», señaló la educadora, quien precisó que la labor de la Dirección que conduce se guía por el concepto de reconciliación como pilar. «La reconciliación es fundamental y va ayudando a tejer y fortalecer el tejido social de las comunidades».

Mamera, Antímano, Carapita, La Vega, Caricuao, Catuche, Boleíta, Petare y Las Minas de Baruta, en Caracas, son los sectores en los que Extensión Social  ha incidido a la fecha con sus distintos programas,  puestos en marcha con profesores, trabajadores y estudiantes de la universidad, a través de fórmulas como el voluntariado, las cátedras de compromiso social y distintos programas de formación.

La promoción del desarrollo integral, la cultura de paz y el autocuidado; la organización sociocultural y la organización comunitaria para construir ciudadanía y cultura democrática se cuentan entre las metas de las distintas iniciativas.

¿Cómo definiría la justicia social en el contexto actual en Venezuela?

«Desde el rol de la UCAB, el tema de la justicia social es la dignificación del otro, las relaciones fraternas con el otro. En este momento nosotros estamos siendo resistentes y rebeldes en el sentido de crear una cultura para ser fraternos, para construir país, para dignificar al otro, para ver desde la potencialidad y desde la igualdad, desde la comunidad».

 

«Entonces, por ahí es donde estamos enfocando los caminos de justicia social como universidad. Nosotros estamos fortaleciendo a las comunidades para que haya un cambio social, un cambio en pro de la sociedad. Pero un cambio desde una cultura de paz, de reconciliación, y no desde un Estado responsable de garantizarlo todo, sino ir asumiendo los derechos y los deberes que cada uno tiene. Ir activando cuáles son nuestras vías legales para poder solucionar situaciones de violación de Derechos Humanos, porque es desde una manera humana y fraterna, no desde una venganza. Es desde una cultura real de paz como se logra la justicia social».

¿Cuáles cree que son los principales desafíos para alcanzar la justicia social actualmente en Venezuela?

«Los principales desafíos en un principio son las grandes brechas sociales. Y por eso la universidad hace plataformas para reducir estas brechas. Desde la academia, el estudiante aprende a ser un buen profesional, pero desde las plataformas de Extensión Social se sensibiliza con el tema comunitario y ahí se van reduciendo brechas».

 

«Se le va relacionando de una manera distinta con otras realidades, estando con el otro en su cotidianidad, comprendiéndolo, no juzgándolo y no interactuando desde un punto de vista superior, sino siendo comunidad, desde el mismo nivel, desde esa relación fraterna, desde esa relación horizontal. Además, al tener estudiantes formados y sensibilizados con el tema social, vamos abriendo la mente y aportando al tema de la reconciliación y justicia social desde la construcción en pro de la comunidad».

Confianza para la formación de tejido social

Para Eduvigis Sánchez, la organización de la gente es imprescindible para hacer posible la justicia social. Para ello, dijo que es necesaria la creación de vínculos de confianza con las comunidades, algo en lo que la UCAB pone mucho énfasis.

Apuntó que ese trabajo en conjunto permite que los habitantes de los sectores con los que trabajan «vean sus deberes y sus derechos, al tiempo que van tomando acciones concretas. Este tipo de acciones, a su vez, van construyendo más vínculos de confianza que garantizan más derechos».

¿Qué medidas se han estado tomando desde la UCAB para hacer viable la justicia social en medio de una emergencia humanitaria como la que se vive actualmente?

«Nosotros estamos potenciando las fortalezas de las comunidades desde la conciencia, desde las formaciones, desde problematizar o ayudarlos a identificar alguna problemática que no están viendo porque la cotidianidad es abrumadora. Entonces, nosotros vamos potenciando a las comunidades desde el conocimiento, desde sus necesidades y desde nuestras habilidades».

 

«No es ir imponiendo, sino ir junto con ellos. Se trata de identificar qué necesidades tienen las comunidades y, a partir de allí, ver cuáles podemos mitigar. Nosotros vamos desde el sembrar para mitigar vulnerabilidades, porque también estamos en un contexto tan dinámico que es muy difícil tener planes a largo plazo, porque la incertidumbre es muy grande. Entonces nosotros vamos viendo a corto plazo qué cosas van necesitando las comunidades, cómo podemos potenciarlas, cómo podemos acompañarlas y cómo podemos apoyarlas. Y así es como nosotros estamos mitigando algunas consecuencias de lo que es la crisis humanitaria compleja y sostenida».

 

«También lo hacemos sensibilizando a nuestro estudiante para que no le tenga miedo a ir a comunidad, que no tenga un imaginario negativo de la comunidad, sino que sepa ir caminando con el otro y verlo como humano, como un igual, como personas. Con esa humanización estamos trabajando el tema de la justicia social.

También lo hacemos al formar al estudiante fuera de las aulas de clase para sensibilizarlo y hacerlo un profesional integral. No solo un estudiante que sea excelente a nivel académico, sino uno que reflexione y que no tenga miedo a la realidad cotidiana que tenemos ahorita, a esta realidad violenta, sino que pueda verla con ojos críticos, más humanos y con unas ganas de hacer proyecto país».

Como ejemplo de esto, la directora de Proyección y Relaciones Comunitarias destacó el programa «Afuera de la Colmena», el cual se basa en la idea de un aprendizaje integral que invita a los estudiantes ucabistas a participar en sesiones teóricoprácticas dentro de las comunidades, «formándose en liderazgo para la transformación social a través de recorridos comunitarios».

El futuro de la justicia social en Venezuela: Es fundamental garantizar los DD.HH.

A propósito del contexto político-electoral del país, Sánchez invitó a repensar el papel del próximo presidente para la superación de las brechas sociales y la promoción de la igualdad de oportunidades. Insistió en la urgencia de construir caminos de diálogo y consenso, algo que, aseguró, la Extensión Social UCAB seguirá intentando a través de todas sus iniciativas. 

Más allá de mejorar o no las condiciones económicas: ¿Qué debería pensar un próximo presidente sobre el tema de la justicia social?

«El próximo presidente tiene que visualizarse desde una mirada de los derechos humanos y humanizar, reconciliar, no seguir abriendo brechas. No es solo que la gente esté bien económicamente, sino en qué espacios se pueden encontrar para hacer cultura de paz. No solo es el tema de la economía, es el tema de humanizar al otro. Y por eso el tema de humanizar desde la garantía de los derechos humanos».

 

«Entonces, la mirada también tiene que ir desde esa construcción, no desde quitar a unos y silenciar a otros, es tener esta memoria de todo lo que ha pasado, para poder procesarla de manera adecuada, no desde la venganza, sino desde una cultura de paz y de garantía de derechos humanos, que ahorita no la tenemos. Siempre va a haber opositores y siempre va a haber bandos encontrados, porque siempre vamos a estar con un grado de conflicto. Pero no podemos silenciar al otro, sino entenderlo. No puedes desechar lo que ha pasado, no puedes desechar al otro porque no piensa igual que tú, sino integrarlo y ver las potencialidades para poder construir».

 

«También lo hacemos sensibilizando a nuestro estudiante para que no le tenga miedo a ir a comunidad, que no tenga un imaginario negativo de la comunidad, sino que sepa ir caminando con el otro y verlo como humano, como un igual, como personas. Con esa humanización estamos trabajando el tema de la justicia social. También lo hacemos al formar al estudiante fuera de las aulas de clase para sensibilizarlo y hacerlo un profesional integral. No solo un estudiante que sea excelente a nivel académico, sino uno que reflexione y que no tenga miedo a la realidad cotidiana que tenemos ahorita, a esta realidad violenta, sino que pueda verla con ojos críticos, más humanos y con unas ganas de hacer proyecto país».

¿Qué mensaje le gustaría dar en este Día Mundial de la Justicia Social?

«Hay que seguir construyendo puentes para encontrarse, reconciliarse y crear una cultura de paz. No quedarse con el tema del resentimiento, el odio, no quedarse con el tema del miedo, no quedarse con el tema de la víctima y el victimario, sino también ir construyendo puentes, ir construyendo espacios, ir viendo las plataformas que tenemos como universidad para construir esos puentes y esos espacios, atreverse a abrir y encontrarse con el otro».

♦ Texto de Mariana Pérez

♦ Fotos por Manuel Sardá